(APe-por Claudia Rafael).Hay pequeños pueblos en el norte, en el sur, en el ombligo de un país roído por la desvastación sistemática de décadas. Tierras donde son pocos, donde crecer da la cabeza contra el techo, donde cualquier expectativa fue paralizada por la ausencia del tren, por el éxodo de los audaces, por la defección del Estado, por los límites rígidos de sus culturas, por el verse cada día y conocerse, por el control social religioso, policial y económico. Los sueños de las mayorías dependen de un sueldo del Estado....... + + + mas